viernes, 24 de abril de 2009

La mimesis

Vienen por nosotros las jaurías

Y como era de esperarse la carne esta tierna

Del otro lado aguarda la angustia

Que nos tienta con vicios de gusto exquisito

Estamos todos juntos y lo único que no es natural

Soy yo.

 

Tendré que ser como:

 

El cielo que se destruye  ante mis ojos

Y se destruye la luz

se destruye mi conciencia

Y mi pequeño planeta  azul

Quisiera ser una estrella para alejarme  y no verte morir

Aunque eso signifique  ir siempre un paso detrás de ti

 Colisionan las conciencias que crean grandes delirios

 Seducido por la oración en el  viento apacible. 

 

La anciana princesa del delirio febril

Que se alimenta del canto de sirenas que venció el paladín

Que con  filo de espada en mano

Corazón desdichado en la otra,

Coraza impenetrable y pecho vacío encuentran la piedra perenne en las noches

Que rodean tu cuerpo.

 

Esta vida es la que escapa a la vista

Esta vida nació de varios lamentos reunidos

Esta espada está destinada existir sin ser notada

En un mundo paralelo

Una posibilidad distinta que habita en una misma dimensión

En otras palabras, solo un delirio

Cambio a ser  más que omnipotente

Y sobrevivir a la muerte del universo

Quiero ser algo que no entiendo

La fuerza inefable  más  allá del creador

Porque este a de morir con su delirio 

y yo he de continuar perdido